Tras haber leido el artículo “Las matemáticas en primera persona” de Carmen Gómez-Granell de cuadernos de pedagogía he llegado a las siguientes conclusiones:
Nadie pone en duda que saber matemáticas es una necesidad imperiosa en la sociedad cada vez más compleja y tecnificada, en la que se hace más díficil encontrar ámbitos en los que las matemáticas no hayan abarcado.
En general, podríamos decir que la mayoría de las personas no alcanzan el nivel de alfabetización funcional mínimo para desenvolverse en la sociedad del conocimiento, es decir, encuentran a las matemáticas difíciles y aburridas a lo que hay que añadir las inseguridades que tienen respecto a su capacidad de resolución de problemas. Como afirma Paulos (1990) en su libro “El hombre anumérico“:
<<El anumerismo, o incapacidad de manejar cómodamente los conceptos fundametales de números y azar, atormenta a demasiados ciudadanos que, …. de manera que es frecuente oír expresiones como: las matemáticas no son lo mio, soy de letras, no entiendo los números …>>.
La paradoja parece pues estar servida.
