En dicha sociedad, las definiciones de “escuela”, “maestro”, y “alumno” son reformuladas por el mundo digital.
Entre las características de esta sociedad de la información destacan:
Todos los estudiantes, tienen igualdad de oportunidades para acceder a la educación de excelencia, independientemente de dónde vivan. Los educadores trabajan en función de altas expectativas y alcanzan estándares que son comprendidos en su totalidad por los estudiantes, sus familias etc, es decir, se trata de un proyecto basado en un “currículum para la vida“, compromete a los estudiantes con problemas del mundo real, con tópicos y preguntas relevantes para la humanidad en general.
Los maestros reciben una capacitación adecuada y efectiva en función de la era de conocimiento y la información global.
Los estudiantes, las escuelas, los sistemas escolares, están interconectados entre ellos mismos y con el mundo a través de tecnologías informáticas interactivas. De esta manera, los estudiantes aprenden a pensar, a razonar, a hacer valer sus decisiones, y a demostrar valores inherentes a la democracia. Asimismo, los estudiantes aprenden sobre otras culturas, aprenden a respetarlas y a ver el mundo como una gran comunidad.
La infraestructura escolar prevee un ambiente de aprendizaje seguro y estimulante que contribuye a estimular la pasión por el aprendizaje para toda la vida.Asimismo, la escuela (punto neurálgico de la comunidad) promueve la creatividad y el trabajo en equipo en todos los niveles, y los maestros ayudan a sus estudiantes a transformar la información en conocimiento, y el conocimiento en sabiduría.
Por tanto, la evaluación, la formación del estudiante se centra en los talentos, las habilidades y las aspiraciones individuales.

