Tras investigar en Internet me he dado cuenta, de que la formación del profesorado, es la preparación adecuada y permanente de las personas que se dedican o van a dedicarse a la enseñanza y que les permite desarrollar su actividad profesional como profesores.
Aunque quién ayuda a una persona a aprender se le puede considerar en cierto sentido profesor, existen habilidades y destrezas concretas que son necesarias para tener éxito en la profesión de enseñante.
Durante la antigüedad y la época medieval, no existía ningún tipo de instrucción específica especializada en la pedagogía propiamente dicha, es decir, que formará en los principios y en la práctica de la enseñanza. Quienes deseaban ser profesores debían demostrar el conocimiento que poseían en la disciplina que sería objeto de enseñanza.
En la actualidad, aumenta el planteamiento de la formación del profesorado a partir de la propia experiencia en el aula y del intercambio de opiniones y experiencias con otros compañeros de la profesión mediante cursillos, seminarios o conferencias. Y es que las nuevas tecnologías, los cambios científicos y culturales que se dan en este momento en el mundo exigen una renovación constante de la escuela.

